En general el turbo se ha convertido en algo de uso frecuente en motores diesel, sin embargo el turbo en motores a gasolina también se ha extendido desde hace algún tiempo.

El turbo no es algo nuevo, desde hace muchas décadas se ha utilizado, la diferencia es que en la actualidad es algo frecuente en casi todos los coches, en especial en los coches diesel.

Antes de abarcar todo lo concerniente al turbo en coches a gasolina, conoce más acerca de lo qué es el turbo y su funcionamiento.

¿Qué es el turbo?

Con el término turbo se define a un sistema de sobrealimentación que tiene como objetivo facilitar la compresión del aire que irá hacia el motor, en líneas generales permite que llegue más oxígeno  que se mezcla con más carburante, todo esto permite una mayor combustión que se traduce en una mayor potencia del coche.

¿Por qué se ha extendido el uso del turbo en los coches?

Son dos las causas de que este sistema se haya extendido a tal punto de que hoy en día sean pocos los coches diesel que no tienen turbo:

  1. En primer lugar están los fabricantes, estos incorporan turbos al coche en la búsqueda de ceñirse a la normativa de disminución de emisiones, sin comprometer la potencia de los coches que pueda desanimar a futuros compradores.
  2. Por otro lado, están los usuarios, que optan por coches con turbo en búsqueda de una mayor potencia, agregar turbo a los motores es un valor añadido en estos.

Acerca del turbo en motores a gasolina

Como ya se ha mencionado, el turbo es frecuente en motores diesel, pero su presencia en motores a gasolina comienza a ser más frecuente. En general sí, es posible tener un motor a gasolina con turbocompresor.

  • El turbo en un motor a gasolina funciona diferente al diesel en la siguiente manera; en un motor a gasolina se requiere que la cantidad de aire y de combustible sea equilibrada.

Diferencias entre un motor de gasolina con turbo y un motor a gasolina atmosférico

  • Los motores atmosféricos a gasolina suelen ser más confiables, esto debido a que no depende del turbo, esta pieza puede averiarse y no resulta nada económica su reparación.
  • El motor a gasolina con turbocompresor tiene una mayor efectividad a revoluciones medias.
  • En los motores atmosféricos se logra que la respuesta del coche pueda ser más controlada por el conductor, mientras que en un coche con turbo la respuesta es lenta y suele ser brusca cuando sucede.
  •  En un coche a gasolina con turbocompresor el consumo es menor y las emisiones también suelen disminuir.

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